miércoles, febrero 01, 2006

Guía para la presentación del proyecto de investigación

Esta guía contiene de una manera muy concisa los pasos a seguir para la presentación de un proyecto de investigación. Cada numeral contiene unas viñetas que indican lo que debe ir en ese apartado; esta guía también es propiedad de Germán Mejía Pavony, el mismo del Manual de Presentación de Trabajos Escritos (Citas Bibliográficas, Notas de Pie y Citas en el texto principal):



1.Presentación.
  • Título del proyecto.
  • Autor.
  • Nombre del programa académico al que se presenta; Facultad; Universidad.
  • Fecha (mes y año).
2. Síntesis del proyecto.
  • Resumen de los aspectos principales del problema, la justificación, los objetivos, la metodología y los resultados esperados.
3. Problema:
  • Asunto que se quiere resolver mediante la realización del proyecto o tópico en el que este proyecto adelantará el conocimiento o revisará el que se tiene hasta el momento.
  • La formulación de hipótesis es opcional y, en todo caso, ellas deben enunciar la o las respuestas que se esperan con la solución del problema objeto de la investigación.

4. Justificación y Pertinencia.
  • La justificación del proyecto se define aclarando de qué manera el conocimiento que se desea lograr contribuye al adelanto de la disciplina o del conocimiento relativo al problema (interdisciplinario o transdisciplinar) que se quiere investigar.
  • La pertinencia es de carácter social y se justifica aclarando las consecuencias que ese estudio puede generar sobre la comunidad, entendida esta por la científica o, en general, la sociedad humana.

5. Estado del Arte (balance historiográfico).
  • Balance del estado del conocimiento sobre el tema o asunto objeto de la investigación: qué se conoce; cuáles son las diferentes posiciones y debates respecto de dicho asunto; qué vacíos y logros se identifican.
  • Explicación de la contribución que la realización del proyecto hará al avance del conocimiento del tema o asunto objeto de la investigación.

6. Marco Teórico.
  • Definición de términos: aclaración de los principales conceptos que serán utilizados en el desarrollo del proyecto.
  • Discusión de la o las corrientes teóricas que informan la manera de entender y explicar el tema o asunto objeto de la investigación.

7. Objetivos.
  • Generales: propósito(s) del proyecto en cuanto a las metas que se quieren alcanzar.
  • Específicos: delimitación de cada una de las actividades que en su desarrollo darán cumplimiento al propósito general del proyecto y a la solución del problema objeto de la investigación.

8. Metodología.
  • Enunciación y explicación de la ruta que será empleada para resolver el problema objeto de la investigación.
  • Aclaración de las variables, niveles de la realidad o componentes de estructura que serán objeto de la actividad de análisis en el desarrollo de la investigación.

9. Técnicas y fuentes.
  • Aclaración de las herramientas que serán utilizadas para reunir y sistematizar la información requerida por el planteamiento de método elegido.
  • Explicación del tipo de información (características, cualidades, estado de conservación, facilidades para su obtención, etc.) que será reunida para la solución del problema objeto de la investigación.

10. Plan de trabajo.
  • Enumeración preliminar de las partes que compondrán el informe final de la investigación y de acuerdo con las cuales se ordenará la información y se desarrollará la explicación de la solución del problema objeto de la investigación.

11. Cronograma y plan de actividades.
  • De acuerdo con los objetivos específicos, la metodología y las herramientas, definir un cronograma que determine las fases que deberán ser adelantadas con el fin de cumplir con el objetivo general del proyecto.

12. Bibliografía general del proyecto.
  • Referencias bibliográficas del material citado en el proyecto.
  • Otras referencias bibliográficas y documentales útiles para el desarrollo del proyecto.


Nota: es posible que algunos proyectos requieran la aclaración de los resultados esperados. Por lo general, en los proyectos relacionados con trabajos de grado o tesis, el resultado esperado es evidente y, por ello, no necesita aclaración. Sin embargo, cuando dicho resultado supera o se aparta del informe escrito, es necesario incluir esta aclaración en el texto del proyecto.


1 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

buen día.
hoy quiero compartir con ustedes una herramienta muy interesante que encontré.
una plataforma de autopublicacion, donde podemos publicar y vender nuestros libros en formato impreso y digital. el proceso de publicación es gratuito.
los invito a conocerla www.bubok.co
Saludos.

9:45 a. m.  

Publicar un comentario

<< Página Principal

martes, enero 31, 2006

Jenofonte: El Prolífico

Historiador, filósofo y general ateniense que nació alrededor del 427 a.C., en el demos Erchia, cerca de Atenas, y murió cerca al 355 a.C. Pertenecía a una familia rica y notable y fue, desde los veinte años, discípulo de Sócrates, quien le habría salvado la vida en el combate de Delium.

En el 401, respondiendo al llamado de Ciro el Joven, gobernador del Asia Menor, que reclutaba tropas para marchar contra su hermano, el rey de los persas Artajerjes Mnemón, siguió a la expedición en carácter de voluntario. Después de muerto Ciro y del asesinato de los generales griegos, fue elegido por el ejército como uno de los cinco jefes que debían dirigir la famosa retirada de los diez mil, que él refirió en la Anábasis.
Volvió a Atenas en 395 y se enteró de la muerte de Sócrates; en muchas de sus obras protestó contra esta condena, atrayéndose así la inquina de sus conciudadanos. De tal modo, tomando éstos como pretexto su amistad hacia Agesilao, rey de Esparta, lo acusaron de laconismo y lo desterraron de Atenas a perpetuidad en el 394.

Combatió contra los atenienses en Queronea y los espartanos para premiarlo le regalaron una finca, donde Jenofonte permaneció hasta su muerte, consagrado a su obra literaria. El decreto de exilio fue revocado en el 357, pero Jenofonte no parece haber vuelto a Atenas; tenía ya más de ochenta años de edad, y debió de morir en el destierro.



Obra
La producción de Jenofonte comprende unas quince obras, que pueden dividirse en cuatro categorías:

De filosofía moral:
  • El banquete, diálogo sobre la belleza, en el que Jenofonte demuestra que las cualidades morales embellecen al hombre más que las físicas.
  • Hierón o Los deberes de un rey, compuesto después de una visita a Dionisio, tirano de Siracusa.
  • Se le atribuyó una Apología de Sócrates, hoy considerada apócrifa.
  • Memorias, exposición de las ideas socráticas que termina con un emocionante relato de la muerte del filósofo.
  • Económico o Arte de administrar una casa.

Tratados didácticos:

  • De la equitación.
  • Hiparco o El comandante de caballería.
  • De la caza.
Tratados políticos:
  • La república de los lacedemonios.
  • La república de Atenas, tratados en que contrapone las dos organizaciones políticas (su autenticidad ha sido discutida).
  • Las rentas del Ática.
Obras históricas:
  • Anábasis o Retirada de los diez mil, narración de la campaña de Ciro el Joven contra su hermano Artajerjes y del retorno de los mercenarios griegos.
  • Las Helénicas o Historia griega, desde la tiranía de los Cuatrocientos en Atenas (411) hasta la batalla de Mantinea (362), obra en la que Jenofonte se propone continuar la de Tucídides. No alcanza, sin embargo, la altura de éste; se limita a contar secamente los sucesos o recargar el relato de anécdotas; por lo demás, su simpatía hacia los espartanos le resta imparcialidad.
  • La Ciropedia o Educación de Ciro, hijo de Cambises, rey de Persia, especie de novela histórica en que Jenofonte realiza las veces de filósofo y de político tanto como de historiador; salvo el primer libro, que se refiere a la educación del príncipe, los demás están dedicados a contar la vida de Ciro; el propósito de Jenofonte es trazar el retrato ideal del rey perfecto, nutrido de preceptos socráticos, y no rehacer la historia de los persas, ya escrita por Heródoto.
  • Escribió además Agesilao, panegírico del rey de Esparta, de quien era amigo.

Esta biografía ha sido realizada en base a la biografía de Jenofonte que aparece en el Diccionario Enciclopédico Quillet, Tomo V. México, Ed. Grolier, 1972. Pp.262

domingo, enero 22, 2006

Polibio: La "fusión" de Heródoto y Tucídides

Historiador y político griego que nació alrededor del 210 en Megápolis y murió cerca al 128 a.C. Después de la conquista de Macedonia por los romanos y de la derrota de Perseo, Polibio fue uno de los mil griegos notables que Paulo Emilio deportó a Italia. Su destierro duró 16 años, pero sus penalidades fueron suavizadas por el favor que le dispensó Escipión Emiliano. Visitó los Alpes, las Galias, España y África, a donde acompañó a Escipión en su campaña contra Cartago.


Su producción histórica comprendía: Vida de Filopómenes; Tratado de táctica; Relato de la toma de Numancia, todas perdidas. Durante su exilio en Italia reunió los materiales para su gran obra Historia general de su época, de cuyos 40 libros sólo han llegado hasta nosotros los 5 primeros y fragmentos de los otros. Al regresar Polibio a Grecia, poco después de la caída de Corinto, supo calmar al vencedor y obtener ciertas libertades nacionales bajo la dominación extranjera. Murió octogenario, a consecuencia de una caída de caballo.

Obra
Su Historia es una historia general de todos los pueblos de la cuenca mediterránea sometidos por Roma. La obra de Polibio es más científica y crítica que oratoria y literaria; narra los acontecimientos y hace deducciones prácticas. Fusiona la historia con la geografía como Heródoto, y se preocupa al igual que Tucídides de dotar a los hombres de un instrumento pedagógico, base de una crítica racional. Polibio fue quien introdujo la literatura historiográfica de cuño griego en Roma.

La originalidad de Polibio como historiador de su época estriba en que procuró dar el modelo de una obra histórica que fuese de verdadera utilidad a los hombres de guerra y a los hombres de Estado como libro de enseñanza, no sólo política, sino a la vez moral.


Esta biografía ha sido realizada en base a la biografía de Polibio que aparece en la Enciclopedia Ilustrada Cumbre, Tomo 11. México, Ed. Grolier, 1993. Pp. 172 y la biografía que aparece en el Diccionario Enciclopédico Quillet, Tomo VII. México, Ed. Grolier, 1972. Pp.199

1 Comentarios:

Blogger Abel dijo...

Si pues, de los tres historiadores que se mencionan Polibio es el menos conocido. Pero en justicia, es el que mejor desarrolló la historia como disciplina científica.

5:28 p. m.  

Publicar un comentario

<< Página Principal

miércoles, enero 18, 2006

Manual de Presentación de Trabajos Escritos: Citas en el texto principal

Con este post se termina el manual; ésta es la tercera parte que va después de Citas Bibliográficas y Notas de Pie, como lo dije antes este es el post más corto de los tres:


Citas en el texto principal

Cita textual larga:
Las citas textuales largas son aquellas que se toman en extenso y de manera literal de otra obra. En estos casos, por su extensión se coloca de manera separada, esto es rompiendo el párrafo en el que se introduce e indicando su carácter de cita textual por el empleo de una letra de menor tamaño y la indentación en los dos márgenes.
En ningún caso la cita textual reemplaza lo que el autor debe decir. El empleo de la cita textual debe ser ocasional y con el fin expreso de complementar lo que se viene explicando en el texto principal del escrito. No es necesario el empleo de comillas pues sería redundante.
Ejemplo:
Lo que en siglos anteriores se daba por evidente y anhelado, pues civilización y vida urbana eran una unidad incuestionable –la misma raíz de la palabra ciudad así lo implica–, no lo es ya pues las miserias de la ciudad industrial, por ejemplo el Londres de Dickens, hicieron tambalear las certidumbres de antaño. En palabras de Carlos Sambricio,

…cuando a finales del siglo XIX se formuló el sueño de abandonar la metrópolis y recuperar el modelo perdido de ciudad medieval, ocurre que por primera vez el urbanista estudia la ciudad del pasado, analiza sus características, se preocupa por entender cuál fue su trazado, cuál el sentido de la calle, cuál la división en parcelas y cómo recuperar el espacio colectivo.

Historiar la ciudad, encontrarle una explicación desde la perspectiva de su temporalidad, se convirtió en necesidad cuando la alternativa de civilización para muchos ya no estaba cifrada en la seguridad de un modelo de urbe sino en su negación –ya sea en la ciudad-jardín propuesta por Ebenezer Howard o en las soluciones más radicales de destruir la ciudad pues recuperar al ser humano, desde la crítica al capitalismo, sólo era dable dentro del entonces nuevo ideal de vida rural. Por ello, esta toma de conciencia sólo fue posible con la conformación de la metrópoli contemporánea y los efectos creados en tales conglomerados por la revolución industrial y la consolidación de los estados nacionales durante el siglo XIX y los primeros años del XX.

Cita textual corta:
Las citas textuales cortas son aquellas referencias tomadas de otra obra que se introducen de manera literal dentro del texto, formando así parte de una frase o párrafo del texto principal. Cuando se introducen estas citas literales se debe indicar su carácter mediante el empleo de comillas.
Ejemplo:
Las rápidas y profundas transformaciones ocurridas en el número y tamaño de las ciudades, lo que necesariamente replanteó la noción de territorialidad, llevaron a que la organización y manejo de la ciudad tuviera que ser objeto ahora no de la tradicional intervención estatal o la recurrencia ideológica a la ciudad ideal de origen cristiano o renacentista, sino principalmente del empleo de la ciencia como la mejor herramienta para intervenir en el futuro de la ciudad. En otras palabras, “la nueva ciudad liberal buscará en la historia no tanto un modelo cuanto una referencia, un modo de reflexión”.

Citas contextuales:
Las citas contextuales son aquellas que parafrasean en el texto principal la idea expresada por otro autor. En este caso se debe dar reconocimiento al autor de la idea que se está utilizando mediante su mención en las notas de pie.
Ejemplo:
El propósito del plano básico es, primero, el de restablecer la forma de la ciudad; segundo, revisar el grado de formación y ocupación de las manzanas; y, tercero, el de restablecer o confirmar la ubicación de otros componentes tanto físicos como primarios existentes y característicos de Santafé a finales del siglo XVIII.

domingo, enero 15, 2006

Tucídides: El Historiador Riguroso

Fue un historiador griego que nació en Halinonte (Ática) en 470 a.C y murió en el año 395 a.C. Pertenecía a una familia de la aristocracia que contaba por antepasado a un rey de Tracia. Poseía considerable fortuna y tuvo por maestros al filósofo Anaxágoras y al retor Antifón. Intervino en la guerra del Peloponeso; fue elegido estratega en el 424 y tuvo bajo su mando una flota en las costas de Tracia. Por no haber podido evitar que el general lacedemonio Brasidas se apoderara de la ciudad de Anfípolis, fue acusado de traición y condenado al exilio, por veinte años; durante ese tiempo vivió en Tracia.

Con todo pudo hacer extensos viajes a través de toda Grecia, para recoger los elementos de información que utilizaría en su Historia de la guerra del Peloponeso. En el 403, indultado por un plebiscito, volvió a Atenas, poco después de caer la ciudad en poder de Lisandro, y se dedicó a componer su obra, que no llegó a concluir. Murió en Atenas o en la ciudad de Tracia donde había vivido drante el destierro y algunos se aventuran a decir, por la forma como concluye su obra, que fue asesinado.


Obra
Su Historia de la guerra del Peloponeso describe la lucha entre Atenas y Esparta por la hegemonía de Grecia, desde el 431 hasta el 404 a.C. El relato se trunca en el 411, en momentos en que los atenienses llaman a Alcibíades. Tucídides sigue un orden cronológico riguroso, desde los acontecimientos de Epidamno y de Potidea, pasando por la peste de Atenas, la invasión de Lesbos por los atenienses, la toma y saqueo de platea por los esprtanos, los triunfos de Atenas en Esfacteria y Citeres, las victorias espartanas en Delios, la paz de Nicias, la expedición a Sicilia y el desastre de Siracusa.

Fue el primer historiador que encaró la historia como una ciencia. "He querido dejar un monumento eterno", dice él mismo con justificado orgullo. Su espíritu científico se revela en la exposición cronológica, interrumpida por raras digresiones, y en la rigurosa crítica a que somete cada una de sus fuentes. Espíritu reflexivo, rechaza los oráculos, las leyendas y las supersticiones que dan tanto colorido a la narración de Heródoto; recurre sólo a los documentos dignos de fe, confronta los testimonios y se esfuerza por obtener una versión imparcial de los hechos. Debido a la forma como desarrolla su Historia, los historiadores romanos tomaron como modelo la obra de Tucídides y no la de Heródoto.

Fue testigo ocular de muchos de los sucesos que narra y lo hace con la más estricta objetividad. Todo ello no hubiera bastado, desde luego, para hacer de Tucídides un gran historiador: su penetración y sentido político, sus conocimientos militares, sus dotes de esadista y de filósofo, unido a su capacidad literaria, han obrado de conjunto para darle tal jerarquía.

Más que los hechos en sí mismos, le interesan las lecciones de universal validez que de ellos se derivan. Se le ha reprochado, al igual que a Heródoto, el poner en boca de sus personajes discursos que tienen todos los visos de ser una invención artística del propio historiador: evidentemente hay bastante de creación personal en ello, pero es indudable que el fondo no le pertenece y que gracias a ellos su exposición adquiere un vuelo filosófico y artístico que no hubiera podido tener con un desarrollo puramente textual.



Esta biografía ha sido realizada en base a la biografía de Tucídides que aparece en el Diccionario Enciclopédico Quillet, Tomo VIII. México, Ed. Grolier, 1972. Pp. 346

martes, enero 10, 2006

Manual de Presentación de Trabajos Escritos: Notas de Pie

Bueno, ahora vamos con la segunda parte del manual, ésta parte es más corta que la anterior y quizás más larga que la siguiente. Recuerden, si alguna parte no está bien explicada o algo por el estilo escriban en los comentarios:

Notas de Pie

Normas Generales:

1.Las Notas de Pie deben ir siempre a pie de página.

2.Las Notas deber ser numeradas de manera consecutiva y en números arábigos.

3. Las Notas deben ir en un tamaño de letra menor al del texto principal; el número correspondiente debe ir en el margen izquierdo y en superscript.

4.Evitar siempre el uso de abreviaturas en latín.


Repetición de la misma bibliografía en diferentes notas:

a) Primera vez que se cita:

1F. Bedárida, "The French approach to Urban History", En Derek Fraser y Anthony Sutcliffe, The pursuit of Urban History, London, Edward Arnold Publisher, 1983, pp. 395-406.

b) Segunda y demás veces que se cita el mismo texto:

2Bedárida, "The French approach", p. 405.


Modo de citar:

1.A diferencia de la Bibliografía, en las notas de pie se cita al autor comenzando siempre por su nombre propio y luego por el apellido.

2.A diferencia de la bibliografía, en las notas de pie se separan los componentes de la referencia con coma.
Ejemplo: Jean Lojkine, El marxismo, el Estado y la cuestión urbana, México, Siglo XXI Eds., 1981.


Tipos de Notas

a) Cita textual dentro de una nota:
"Un hecho aparece ya claro en la dinámica de evolución de la ciudad industrial: la estructura que se va delineando no representa un paso dimensional superior respecto de la ciudad preindustrial, sino que constituye más bien una entidad cualitativamente nueva, que se contrapone a la precedente y que tiende a ‘usarla’ según su propia lógica, a cambiar su sentido y, en el límite, a transformarla por completo". Paolo Sica, Historia del Urbanismo. El siglo XIX, Tomo 1, Madrid, Instituto de Estudios de Administración Local, 1981, pp.48-49.

b) Cita remitiendo a bibliografía complementaria al tema que se está tratando:
Ver, Carlos Sambricio, "De los libros de viajeros a la historia urbana: el nacimiento de una disciplina", En Carlos Sambricio, ed., La Historia Urbana, Barcelona, Marcial Pons Eds., 1996, pp. 61-85, Colección Ayer No.23.

c) Cita que ejemplifica y complementa bibliográficamente el texto principal:
Por ejemplo el trascendental trabajo de Arthur Meier Shlesinger, The Rise of the City, 1878-1898, [1a. ed. de 1933] Chicago, Quadrangle Books, 1971, en el que planteó que la ciudad fue la frontera donde las nuevas ideas, revolucionarias en su impacto, fueron originadas, y en donde las prácticas sociales, bajo la presión de los problemas generados por personas viviendo en cercana proximidad, tuvieron que cambiar para dar salida a las nuevas experiencias.

d) Cita aclarando un concepto utilizado en el texto principal:
Por Ecología Humana se entiende "la rama de la sociología urbana desarrollada por Park, Burgess, McKenzie y otros, en el decenio de 1920, que dedicó su atención a la distribución espacio-temporal de los agregados de población… Ella trata principalmente con los ‘problemas de población’, lo que incluye la forma como el tamaño afecta a las comunidades humanas, la composición, tasa de crecimiento o descenso de la población, así como la importancia de la migración tanto en el desarrollo de la comunidad como en su estabilidad. En términos amplios, la ecología humana examina el ajuste de la población a los recursos y otras condiciones físicas del habitat." Roy Lubove, "The Urbanization Process: an approach to Historical Research", En Alexander B. Callow Jr., American Urban History, 2a. ed., New York, Oxford University Press, 1973, pp. 664-665.

e) Referencia a un texto tomado no del original sino de otro libro:
Citado por Hoover, "The Diverging Paths of American Urban History", p.646.

f) Nota bibliográfica básica:
Juan Carrasquilla, Quintas y Estancias de Santafé y Bogotá, Bogotá, Banco Popular, 1989, p. 15.

g) Cita de carácter crítico que complementa un problema discutido en el texto principal:
Así aparece en el pie de mapa de la página 73. Se puede aducir un error de edición, pero de todas maneras no hay esfuerzo alguno por aclarar el motivo por la cual los dos únicos planos que se utilizan en el libro son distintos pero aparecen elaborados en el mismo año por el mismo autor.

Esta es toda la segunda parte, esperen próximamente la tercera y última parte llamada Citas en el texto principal. Hasta la próxima.


Manual de Presentación de Trabajos Escritos: Citas Bibliográficas

Este es un pequeño manual, muy útil cuando se necesita citar algún libro, enciclopedia, tesis, página web, etc. Como el manual es un poco extenso para publicarlo en un solo post, he decidido dividirlo en 3 secciones; la que se encuentra a continuación es sólo la primera: Citas Bibliográficas. Tengo que aclarar que el manual fue escrito por Germán Mejía Pavony, aunque le he hecho unas pequeñas modificaciones. Sólo una pequeña recomendación: ¡Ojo con la puntuación!, ya que por un punto o por una coma, la cita puede quedar mal.


Citas Bibliográficas


  • Cita básica de libro: Para citar un libro se debe seguir el siguiente esquema: Apellidos, Nombre. Título del libro. Ciudad, Editorial, Año. Ejemplo: Aprile-Gniset, Jacques. La ciudad colombiana. Cali, Ed., Universidad del Valle, 1997.

  • Cita básica de artículo de revista – con solo mención de número: Para citar un artículo de una revista se debe realizar de la siguiente manera: Apellidos, Nombre."Título del artículo". Título de la revista, Número de la revista (Fecha): Páginas en las que se encuentra el artículo. Ciudad, Editorial o Universidad que lo edita. Ejemplo: Quiroga, Gabriela de las Mercedes. "El papel de la Orden de la Merced en la configuración del espacio urbano de Buenos Aires (1580-1640)". Historia Crítica, 18(enero-junio, 1999):37-48. Bogotá, Universidad de los Andes, Departamento de Historia.

  • Cita básica de artículo de revista – con mención de volumen y número: Este tipo de cita es muy similar al anterior con la diferencia de que ésta incluye el volumen: Apellidos, Nombre. "Título del artículo". Título de la revista, Volumen:Número (Fecha): Páginas en las que se encuentra el artículo. Ciudad, Editorial o Universidad que lo edita. Ejemplo: Gutiérrez Cely, Eugenio. "Nuevo movimiento popular contra el ‘Laissez-Faire’: Bogotá, 1875". Universitas Humanística, 11:17(marzo, 1982):177-212. Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Ciencias Sociales.

  • Cita de libro sin autor: Este tipo de cita se utiliza cuando el libro no tiene autor: Título. Ciudad, Editorial, Año. Ejemplo: Almanaque Nacional o guía de forasteros de la Nueva Granada para el año de 1838. Bogotá, Imp. de Cualla, 1837.

  • Cita de libro con datos incompletos de autor: Se cita de igual manera que con la cita básica de libro o revista con la diferencia que en el lugar del dato que se desconoce del autor, se coloca un signo de interrogación entre corchetes. Ejemplo: Montenegro, [ ? ]. "Situación material y moral de la República a raíz de la Guerra de Independencia". En Francisco Javier Vergara y Velasco. Nueva geografía de Colombia por regiones naturales. 1ra. edición oficial ilustrada. Bogotá, Imp. de Vapor, 1901.

  • Cita de compilación o antología. Libro con dos autores: Para este tipo de cita lo único que cambia de la cita básica es que incluye dos autores, por eso se debe colocar el nombre del primer autor siguiendo el esquema de la cita básica de libro; Apellido, Nombre; y el nombre del segundo autor se coloca normalmente, es decir Nombre Apellido. Apellidos, Nombre (Primer autor) y Nombre Apellidos (Segundo autor), editores. Título del libro. Ciudad, Editorial, Año. Ejemplo: Mejía Pavony, Germán Rodrigo y Fabio Zambrano Pantoja, eds. La ciudad y las ciencias sociales. Bogotá, CEJA, IDCT, 2000. Colección Biblioteca Personal.

  • Cita de capítulo o artículo dentro de libro colectivo: En este tipo de cita se coloca primero los datos del autor del capítulo o artículo, luego se coloca el título del capítulo entre comillas y seguido de la palabra "En" se colocan los datos de los autores normalmente y los del libro; al finalizar la cita se colocan las páginas en las que se encuentra el texto. Apellidos, Nombre (Autor de Capítulo o Artículo). "Título del capítulo o artículo". En Nombre Apellido (Editor). Título del libro. Ciudad, Editorial, Año. pp. Páginas en las que se encuentra el capítulo o el artículo. Ejemplo: Chaparro Valderrama, Jairo. "Significados de Ciudad". En Germán Rodrigo Mejía Pavony y Fabio Zambrano Pantoja, eds. La ciudad y las ciencias sociales. Bogotá, CEJA, IDCT, 2000. pp. 17-25.

  • Cita de libro que pertenece a una colección: Esta cita es muy útil al momento de citar un libro que pertenece a alguna colección. He aquí un ejemplo: Uribe Céspedes, Gabriel y Carlos Arbeláez Camacho. La Arquitectura en la República. Libro primero del Tomo 1, Volumen 20, Las Artes en Colombia. Academia Colombiana de Historia, Historia Extensa de Colombia. Bogotá, Ed., Lerner, 1986.

  • Enciclopedia: Si se necesita citar toda la enciclopedia sin hacer mención de ningún volumen en particular. Ejemplo: Fundación Misión Colombia. Historia de Bogotá. 12 Vols. Bogotá, Salvat, Villegas Eds., 1989.

  • Artículo en enciclopedia: Para citar un artículo de una enciclopedia se sigue el siguiente modelo: Apellido, Nombre. (Si el artículo es de algún autor en particular). "Título del artículo". En Autor(es) de la Enciclopedia. Título de la Enciclopedia. Ubicación dentro de la enciclopedia(tomo, volumen). Ciudad, Editorial, Año. pp. Páginas en las que se encuentra el artículo. Ejemplo: Zambrano Pantoja, Fabio. "Vida cotidiana". En Fundación Misión Colombia. Historia de Bogotá. N° 10. Tomo II – Siglo XX. Bogotá, Salvat, Villegas Eds., 1989. pp. 11-50.

  • Traducción de libro: Cuando es un libro traducido y el nombre del traductor aparece en el libro se cita de la siguiente forma: Apellidos, Nombres (del autor). Título. Traducción de (nombre del traductor(a)). Número de la Edición en el idioma original de publicación, Año. Ciudad, Editorial, Año. Ejemplo: Serres, Michel. Atlas. Traducción de Alicia Martorell. 1ra. Ed. en Francés, 1994. Madrid, Eds., Cátedra, 1995.

  • Libro en segunda o posterior edición. Libro con varios volúmenes: Ibáñez, Pedro María. Crónicas de Bogotá. 4 Vols. 1ra. Ed. en un tomo, 1891; 2da. Ed., en 4 tomos, 1913. Bogotá, Academia de Historia de Bogotá, Tercer Mundo Eds., 1989.

  • Libro de autor institucional: Si el libro es de un autor institucional, en el lugar del autor se colocan los datos de la institución que realizó el libro: Departamento Administrativo de Acción Comunal Distrital. Alcaldía Mayor de Bogotá. Bogotá Historia Común. Bogotá, 1999.

  • Tesis: Para citar una tesis: Apellidos, Nombre. Título de la tesis. Trabajo de grado para optar por el título de (profesión). Universidad para la que se realizó la tesis. Ciudad. Año. Ejemplo: Osorio Ortiz, Ramón Nicolás. Proceso de consolidación de un cementerio público para Santafé de Bogotá, 1780-1840. Trabajo de grado para optar el título de Historiador. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 1991.

  • Artículo en periódico. Publicación sin autor: "Ese fenómeno llamado Internet". El Tiempo. 26 de junio de 1999. Separata Especial, p.2.

  • Artículo en periódico. Publicación con autor: Pardo Umaña, Camilo. "Las Calles Reales de Bogotá". Intermedio. 8 de marzo de 1956.

  • Publicación no impresa: Saldarriaga, Oscar. La Iglesia y la Regeneración, 1880-1900. Bogotá, 1988. Manuscrito.

Algunas ampliaciones:

1. Cuando falta alguna información sobre ciudad, editorial o año se utilizan las siguientes abreviaturas: s.e (sin editorial); s.c (sin ciudad); s.f. (sin fecha).

2. Cuando falta información en el libro o artículo, pero quien hace la bibliografía la conoce, debe introducirla pero entre corchetes [ ].

3. La cita de una página Web debe incluir al autor y el título de la página, no sólo la dirección. Equivale a la cita de un artículo: Autor. "Título". Dirección. Ejemplo: Biografías y vidas. "Herodoto". http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/herodoto.htm

4. Cuando una obra tiene tres autores, el segundo y tercero se citan comenzando por el nombre.

5. Cuando una obra tiene más de tres autores, sólo se cita el primero y luego se coloca y otros.

6. Cuando en una bibliografía se citan varias obras de un mismo autor, se puede resumir el nombre, a partir de la segunda referencia, con el siguiente indicativo: _______________.

7. Toda referencia que no tenga autor comienza por el título. No se puede utilizar la palabra anónimo o cualquier otro sinónimo de ella.

8. No es requisito en las referencias de libros colocar el total de páginas que dicho libro tiene, pero si se quiere adicionar esta información debe incluirse como lo último en la referencia.



Esta es la primera parte, espera proximamente Notas de Pie y Citas en el texto principal. Si no se entiende bien alguna parte, o si es necesario explicar más detalladamente, escriban en los comentarios.

1 Comentarios:

Blogger esteban 16 dijo...

Y vos corrigiendo a Germán Mejía... hubieras colgado el documento completo, como archivo adjunto...

10:18 a. m.  

Publicar un comentario

<< Página Principal

lunes, enero 02, 2006

Heródoto: El Padre de la Historia


Los datos antiguos apenas permiten situar a Heródoto someramente en el tiempo (Siglo V a.C., entre las Guerras Médicas y la del Peloponeso) pero la gran mayoría lo ubica entre el 484 y el 424 a.C. Célebre historiador griego de Halicarnaso famoso por su obra Los nueve libros de la historia.

Hacia el 452 debió abandonar Halicarnaso, dominada por el tirano Ligdamis, su enemigo personal, y residió en Samos. Poco tiempo después regresó a su patria para participar en la revolución contra el tirano; pero, descorazonado por disidencias internas, partió definitivamente. Se estableció en Atenas, recorrió casi toda Grecia, Sicilia, la Magna Grecia (Italia meridional) y terminó por establecerse en Turio, colonia ateniense de cuya colonización participó en tiempos de Pericles.

Heródoto fue un viajero incansable que recorrió todas las regiones y visitó todos los pueblos del mundo conocido por los griegos para beber directamente de las fuentes del pasado y poder así, escribir la primera Historia Universal.
El hecho primero de que hay que partir en la historia de la historiografía occidental es la aventura de Heródoto, sus viajes por el Asia Menor, por el Mar Negro y Escitia, por Persia y Babilonia, por Grecia y Magna Grecia, por Egipto. Con un examen minucioso de la obra de Heródoto se deduce que sus viajes concluyen con una segunda visita a Egipto y son anteriores a su residencia en Atenas.
Por doquier recogió abundante material para su futura obra histórica; observó y estudió cuidadosamente las costumbres de los pueblos y sus monumentos. Es muy probable que Heródoto fuese redactando las notas de sus viajes no mucho después de realizarlos.

Dueño de copiosa documentación y bien nutrido el espíritu de cuanto conocimiento sobre geografía e historia era capaz de atesorar un hombre en su tiempo, se dispuso a elaborar sus Historias. La falacia histórica que da por inconcluso el libro porque acaba con un hecho que para el punto de vista moderno no es digno remate del tema central, se refuerza con una paralela falacia estética: desde el romanticismo, el gusto general exige en la obra literaria un final en clímax, mientras el gusto antiguo prefería el final en anticlímax. Esto permite entender porque muchos consideran que su obra Historiae o Los nueve libros de la historia quedó inconclusa cuando en realidad no fue así.


Obra
Heródoto es el primer historiador que escribe una historia universal, es decir, que abarca todos los pueblos civilizados conocidos en su tiempo; es el primero también que emprende una obra literaria con envergadura histórica.

Su concepto de la historiografía es, con todo, bastante primitivo desde el punto de vista moderno, y se aproxima al que tenían los cronistas medievales. Como ellos, tiene una buena fe ilimitada; le falta en absoluto crítica histórica y da, al parecer, el mismo valor al conocimiento fundado en una observación arqueológica que a la leyenda popular.

Reserva a veces más espacio para referir hechos episódicos que para narrar el hecho central, deteniéndose con delectación en cuanto detalle pintoresco le parece bueno para interesar al lector; tiene por lo menos tanto cuidado en lograr un adecuado colorido como en acercarse a la verdad histórica. Sabe animar la narración con oportunos discursos o conversaciones que tienden a señalar ciertos aspectos psicológicos del personaje que describe. Por otra parte, domina en las Historias el mismo espíritu religioso que en los poemas homéricos; su propósito no es solo contar hechos, sino mostrar cómo se cumple la voluntad de los dioses en la dirección de los asuntos humanos.


Los nueve libros de la historia, redactados en dialecto jonio y escritos en plena madurez, son uno de los testimonios más reveladores del mundo griego y de los pueblos que lo constituían. En sus páginas, escritas con un estilo claro y pulcro, los hechos históricos se entremezclan con leyendas, constituyendo uno de los monumentos más preciosos de la antiguedad.


El plan general es una historia y descripción del imperio persa, en la cual, al contar las sucesivas conquistas persas, se traza la descripción e historia retrospectiva de los pueblos conquistados (jonios, dorios, eolios del Asia Menor, Babilonia, maságetas, Egipto y Samo, Escitia, Libia, Estados Griegos, Helesponto y Tracia).


En el relato central, orientado en su primera parte hacia la etnografía y en la segunda hacia la historia de las Guerras Médicas, se engarza gozosamente una muchedumbre de relatos interiores, diversos en extensión e intención, que hacen vívida y atractiva la obra de Heródoto porque están animados por su simpatía imaginativa de novelista y de dramaturgo que se sitúa dentro de cada personaje para recrearlo con auténtico brío.


Las Historias abarcan en conjunto las luchas de los griegos contra los bárbaros:

  • El primer libro trata del reino de Lidia y de su poderoso y último rey, Creso; luego, de la hegemonía persa en Asia y particularmente de las hazañas de Ciro.
  • El segundo libro está dedicado al estudio de Egipto, del país, de los documentos, de la religión, de las costumbres y de su historia.
  • El tercero narra la conquista de Egipto por Cambises, hasta que un levantamiento en su país lo destronó y sustituyó por Darío, de quien se cuentan las primeras conquistas, de Samos y de Babilonia.
  • El cuarto libro refiere las costumbres, leyes e historia de los escitas y pueblos de Cirenaica (Cartago le merece algunas páginas).
  • El quinto narra la llegada de los persas a Europa y la conquista de Macedonia, el levantamiento de las colonias griegas del Asia Menor y el comienzo de las guerras médicas.
  • Después de hablar de Atenas y Esparta y de su rivalidad, Heródoto reserva los cuatro últimos libros a la exposición de las diversas fases de la gigantesca lucha de la pequeña grecia contra la inmensa Asia; a saber: las dos expediciones de Darío; la expedición de Jerjes; la persecución de Mardonio y sus 300.000 hombres, y, por fin, la derrota de los restos de la flota persa en Micala, con lo que las colonias griegas del Asia Menor quedan libres del yugo persa (479). En ese momento se interrumpe la obra.

Las Historias de Heródoto reflejan la evolución de su auto desde su posición inicial de viajero sagaz anotador de singularidades, hasta su actitud definitiva de narrador entusiasta de la lucha de Grecia por la independencia, que le erige en Padre de la Historia.

Cicerón señala que, pese a su colorido poético, Heródoto es el Padre de la Historia y aprecia su elocuencia a la que caracteriza por su sosiego y fluidez, así como por carecer sus períodos de estructura rítmica, conforme a la moda más tardía. Pese a los elogios de los artistas del estilo, ningún historiador romano le imita, pues el modelo consagrado es Tucídides, cuya austeridad se compadecía mejor con la romana grautias que la variedad, bonhomía y tono poético de Heródoto.


Heródoto es un narrador diestro y amable, y su obra, inestimable tesoro de información geográfica y etnológica, encanta al lector moderno por su insinuante dulzura y por la simplicidad y gracia de una lengua casi poética; es, cronológicamente hablando, el primer gran prosista de la literatura griega. Nota esencial de Heródoto es la lozanía juvenil, la abundancia tanto de materiales como de propósito y direcciones, frente al campo más restringido que desde entonces se han fijado los historiadores en sus trabajos.


"Dos excelencias singularizan a Heródoto: su infinita curiosidad y su talento de príncipe de narradores". R. W. Livingstone. The Peageant of Greece. Oxford, 1935. Pp. 160.

El historiador moderno reconoce la identidad fundamental de espíritu en ese interés por la diversidad en tiempo y en espacio, en la observación exacta, el razonamiento crítico, la valoración juiciosa de los diferentes testimonios, en la aguda atención a la conexión causal del acontecer sin perder de vista el gran diseño providencial en que se ordena el bullir de las generaciones sobre la tierra y en el poder de expresar su compleja narración en una amplia y bien planeada arquitectura que agrupa sobriamente sus múltiples y variados episodios, subordinándolos a todo en disciplinada graduación.

Nada mejor que concluír esta breve biografía con las palabras que escribe Heródoto al inicio de su obra:

"Ésta es la exposición de las investigaciónes de Heródoto de Halicarnaso, para que no se desvanezcan con el tiempo los hechos de los hombres, y para que no queden sin gloria grandes y maravillosas obras, así de los griegos como de los bárbaros, y, sobre todo, la causa por la que se hicieron guerra".





Esta biografía ha sido realizada teniendo en cuenta el "Estudio preliminar" de Maria Rosa Lida de Malkiel que aparece en el libro Los nueve libros de la historia de Heródoto. Colección Biblioteca Universal. Barcelona, Ed. Océano, 1999. Pp. XI-LXXV; y la biografía de Heródoto que aparece en el Diccionario Enciclopédico Quillet, Tomo IV. México, Ed. Grolier, 1972. Pp.532.

1 Comentarios:

Anonymous Henry... dijo...

Juan, esta muy buena la Pagina, pues el contenido en este caso del que buscaba esta muy detallado y completo pero seria mejor si dejaras a tus visitantes "Copiar" el contenido de tu WEB no crees que ayudaras mas así??

6:02 p. m.  

Publicar un comentario

<< Página Principal